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domingo, 9 de diciembre de 2018

Borges en Francés

Para un argentino, cuando de literatura se trata, existe casi una acto reflejo, una indisociable imagen, una referencia inmediata, con esa figura enorme de nuestras letras que fue Jorge Luis Borges. No es condición, claro, los gustos varían para cada uno, pero lo cierto es que (como él mismo opinaba) el lenguaje es también una herencia; por tanto, para quien ha nacido en Argentina -lo haya leído o no, conozca algo, mucho o nada de su obra- nuestra condición nos ha legado a ése hombre habitado de letras y de laberintos. Algo de sus búsquedas, algo de su sentir profundo, algo de sus dudas, de sus amores y de sus miedos, nos roza; algo de su poesía filosófica, ó de su filosofía poética, nos habita... Y acaso no hay mayor legado a la obra de un escritor, como bien declara Miguel de Unamuno en su poema "Me destierro a la memoria". 

Estas palabras preliminares vienen porque,  ojeando un viejo libro, di con una versión en francés del reconocido poema "Buenos Aires" del mencionado autor, y me ha parecido una buena idea compartirlo, siquiera como hecho anecdótico literario. Al leerlo no pude sino pensar en cómo suena -musical y conceptualmente- a oídos extranjeros, un poema que uno acaso ha leído y releído innumerables veces, y,  como expresaba en líneas anteriores, ya casi forma parte de nuestro acervo cultural.

A continuación les dejo la traducción, y más abajo el texto original.

BUENOS AIRES

La cité, aujourd´hui, m´apparaît comme un plan
où sont gravées mes humillations et mes peines;
du seuil de cette porte j´ai tant vu de couchants
et puis, devant ce marbre, souffert l´attente vaine.

Ici, le vague hier et la journée distincte
ne m´ont pas donné plus que le commun des cas
de destinée humaine; ici, s´ent sont allés mes pas
tissant infiniment le fil du labyrinthe.

Ici même, le soir dans ses sendres atendra
le fruit tant espéré que le matin lui doit;
ici mon âme, ombre légère, se perdra
comme la nuit finale, et comme elle aussi vaine.

L´amour ne nous unit, sinon plutôt l´effroi;
est-ce donc pour cela que tellement je l´aime?

(Trad. de Simone Beckmann)

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BUENOS AIRES 
(texto original)

Y la ciudad, ahora, es como un plano
de mis humillaciones y fracasos;
desde esa puerta he visto los ocasos
y ante ese mármol he aguardado en vano.

Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
me han deparado los comunes casos
de toda suerte humana; aquí mis pasos
urden su incalculable laberinto.

Aquí la tarde cenicienta espera
el fruto que le debe la mañana;
aquí mi sombra en la no menos vana
sombra final se perderá, ligera.

No nos une el amor sino el espanto;
será por eso que la quiero tanto.

J. L. Borges

Espero lo disfruten. Gracias por su visita!
A.D.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Méjico 564 (¿Borges inédito?)

Hola Lector! En esta ocasión transcribo uno de los poemas que se le atribuyen al escritor Jorge Luis Borges (en total se cuentan por 5 los poemas que suscitaron enorme controversia por la supuesta autoría del genio literario). Recomiendo la lectura de "Los falsificadores de Borges" de J. Correas, fuente de donde copio la obra. Si bien la atención del libro en gran parte gira en torno al poema "Aquí. Hoy", he preferido, por mero hedonismo, transcribir el titulado "Méjico 564". Recordemos que esta es la dirección de la Biblioteca Nacional, donde el escritor fue Director, y la obra toca uno de los temas que siempre caros a su praxis poética: el tiempo; "ese alto río" que nombra el poeta, en clara referencia a la concepción heracliteana del paso del tiempo, la permanencia y el devenir. 
Espero disfruten del poema!



Méjico 564

Los órdenes de libros guardan fieles
en la alta noche el sitio prefijado.
El último volumen ha ocupado
el hueco que dejó en los anaqueles.
Nadie en la vasta casa. Ni siquiera
el eco de una luz en los cristales
ni desde la penumbra los casuales
pasos de vaga gente por la acera.
Y sin embargo hay algo que atraviesa
lo sólido, el metal, las galerías,
las firmes cosas, las alegorías;
el invisible tiempo que no cesa,
que no cesa y que apenas deja huellas.
Ese alto río roe las estrellas.


                                              *Este sería el último retrato de Borges, 
                                                a manos de G. Roux, en 1985


Saludos!
Alberto Di Francisco