domingo, 24 de julio de 2011

Borges & Spinoza

Hola Lector! Bueno, sin dudas, para quien admiramos la vasta e increíble obra de Borges, es siempre difícil decantatrse por un poema favorito, o un relato favorito, que sobresalga por sobre los demás. Les elecciones varían con los gustos, necesariamente, y cada cual  es quien "escoge la mejor flor" (como reza la etimología de "Antologista"). En mi caso, traigo aquí un poema que además de ser una excelente obra, dedica Borges a uno de los filósofos que más admiro: El sefardita Baruch Spinoza, reflejándolo con la mestría de su síntesis, en toda la inmensidad de su pensamiento. Espero lo disfruten como yo, cada vez que lo leo.

Las translúcidas manos del judío

Las translúcidas manos del judío
labran en la penumbra los cristales,
y la tarde que muere es miedo y frío
(las tardes, a las tardes, son iguales).

Las manos y el espacio de Jacinto
que palidecen en el confín del Ghetto,
casi no existen para el hombre quieto
que está soñando un claro laberinto.

No lo turba la fama, ese reflejo
de sueños en el sueño de otro espejo,
ni el temeroso amor de las doncellas.

Libre de la metáfora y del mito,
labra un arduo cristal, el infinito
mapa, de "Aquel que Es Todas Sus Estrellas".

J.L.Borges


Puedes dejar tu comentario abajo!
Alberto Di Francisco


domingo, 10 de julio de 2011

Una anécdota de Einstein

NOTA: En esta anécdota se pone de manifiesto la elevada sintonía de pensamiento del genio alemán, muy por encima de las preocupaciones menores del día a día.

"El genio de la Física se encontró con un alumno, en el corredor de la universidad. El estudiante le dirigió varias preguntas, y, así, conversaron por algunos minutos. Terminada la conversación, el alumno agradeció la atención de Einstein y se despidió. Al despedirse, Einstein preguntó al alumno:
-¿Ud. podría decirme de qué lado del corredor yo venía cuando nos encontramos?

El alumno apuntó para uno de los extreos del corredor.
Einstein insistió:
-¿Ud está seguro?

-Sí-respondió el alumno- ¿por qué Ud desea tanto saber de qué lado venía?

-Porque si yo venía de allá, significa que ya almorcé - Concluyó Einstein"

(Del Libro "La Era del Espíritu" de Moacir Araújo Lima)

jueves, 7 de julio de 2011

Un auténtico fantasma

"Un auténtico fantasma"

¿Habría algo más prodigioso que un auténtico fantasma? El inglés Johnson anheló, toda su vida, ver uno; pero no lo consiguió, aunque bajó las bóvedas de las iglesias y golpeó féretros. ¡Pobre Johnson! ¿Nunca miró las marejadas de vida humana que amaba tanto? ¿No se miró siquiera a sí mismo? Johnson era un fantasma, un fantasma auténtico; un millón de fantasmas lo codeaba en las calles de Londres.
Borremos la ilusión del Tiempo, compendiemos los sesenta años en tres minutos ¿qué otra cosa era Johnson, qué otra cosa somos nosotros? ¿Acaso no somos espíritus que han tomado un cuerpo, una apariencia, y que luego se disuelven en aire y en invisibilidad?

Thomas Carlyle (de Sartor Resartus - 1834)

miércoles, 6 de julio de 2011

El gesto de la Muerte (Jean Cocteau)

Hola, Lector! En esta ocasión traigo un texto breve, del francés Jean Cocteau (1891/1963).

El gesto de la Muerte

Un joven jardinero persa le dijo a su príncipe:
-"¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenza. Esta noche,  por milagro, quisiera estar en Ispahan."
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la muerte y le pregunta:
- Esta mañana, ¿por qué hiciste un gesto de amenaza a nuestro jardinero?
-No fue un gesto de amenaza- le responde la Muerte- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía  lejos de Ispahan esta mañana, y debo tomarlo esta noche en Ispahan.

Jean Cocteau


sábado, 2 de julio de 2011

La Obra y el Poeta (de R. F. Burton)

EL POETA Y SU OBRA

"El poeta hindú Tulsi Das compuso la gesta de Hanuman y de su ejército de monos. Años después, un rey lo encarceló en una torre de piedra. En la celda se puso a meditar, y de su meditación surgió Hanuman con su ejército de monos y conquistaron la ciudad e irrumpieron en la torre y lo libertaron."

R.F. BURTON (11821-1890)


jueves, 9 de junio de 2011

LOS CELOS (poema)

Hola, Lector!
En esta ocasión traigo un poema que he escrito hace muchos años ya, pero que siempre guardo con mucho cariño. El presente poema forma parte del libro "El Peregrino" (aún sin editar), y trata principalmente de los "celos" (sensación que, más o menos, todos conocemos) y realmente estuvo inspirado tras una lectura del poeta mexicano A. Nervo ("...como jamás alimentaste amores, no sabes aún lo que son los celos" le dice el enamorado al Diablo).

CELOS

He visto, entre ensueños, sus bellas manos
tan finas, tan sedosas, tan sutiles,
acercarse a mi vida con gentiles
derroches de fulgores soberanos.

Sé que en su limpidez moran arcanos
aún por descubrir; que hay abriles
que a su pecho prendieron flores miles,
y a su alma perfumes vagos y lejanos.

Besar donde acaso posó su paso
quisiera con la inmensidad del cielo,
pero temo del miedo los latigazos...

Pues al pensar que otro, entre sus brazos,
quizás acarició su grácil pelo:
¡se me clava en el alma el puñal del celo!


Espero sea del agrado, puedes dejar tu impresión, comentario y/o crítica  más abajo.
Gracias!

Alberto






viernes, 22 de abril de 2011

La Lira


Hola, lector.
Dejo en esta ocasión un poema titulado "La Lira" (del libro "El Peregrino"), escrito hace algunos años atrás; principalmente intenté expresar la función del Poeta en esta tierra, del papel que juega en un mundo que le es poco propicio, pero que es el innegable escenario donde se acrecientan y templan sus virtudes, y donde relucen los ideales.
Puedes dejar un comentario abajo si te ha gustado.


"LA LIRA" 

Poeta: tañe tu lira, 
que el Sol ya casi no arde,
y en el aire se respira
los silencios que suspira
la tan misteriosa tarde...

Canta, canta, mi hermano,
canta con cánticos diversos
al gran porvenir humano;
vierte luz en el Arcano
con la gloria de tus versos.

¡Por Musa ten a la Vida!
¡Por Ideal, el Dios mismo!
Canta y cura toda herida,
que el paisaje te convida
a dar música al Abismo.

Pregona grandes verdades,
ilumina la ajena faz;
habla de heroicidades...
¡díle a las humanidades
que en próximas edades
reinará en el hombre la paz!

Enfrenta, tenaz, los males;
dále camino al que yerra;
bríndate en manantiales
de esperanzas e ideales
a quien sufre en esta tierra.

Canta alto tu Poesía, 
de irresistible modo;
canta con sueños de Armonía...
¡Nunca herrramienta impía!
¡Nunca arrastres la Lira
en la negrura del lodo!